Para comenzarRespirar parece automático. Para el cerebro, es una tarea coordinada segundo a segundo.
Al dormir, caminar o hacer ejercicio, el cuerpo cambia sus necesidades. Circuitos del cerebro reciben esa información y ajustan el ritmo respiratorio sin que tengamos que pensarlo.
Parte de ese trabajo ocurre en el tronco encefálico, donde neuronas y astrocitos participan en redes que generan y modulan la respiración. El Dr. Esteban Díaz Jara estudia cómo se coordinan esas células y cómo sus señales se relacionan con la actividad respiratoria, cardiovascular y cerebral.
El laboratorio observa qué cambia frente a la hipoxia intermitente o una lesión cerebral isquémica. Para seguir el proceso desde la célula hasta el organismo, combina fisiología, electrofisiología, microscopía y análisis de datos.
La pregunta que conecta el trabajo¿Cómo cambia la coordinación entre células y circuitos respiratorios antes de que la alteración se vuelva visible en todo el organismo?